El reclamo en las redes se viralizó durante la cumbre de las Américas en la Argentina. El logo o marca que representaba el evento contenía a Cuba y Haití, Santo Domingo y las islas del Pacífico pero no a las Malvinas.

La Patriada consultó por este tema a uno de los miembros de la delegación en Los Ángeles: “¿observaron que no están las Islas Malvinas presentes en el mapa de la Cumbre?”. La respuesta fue primero contundente. “Es un papelón”, y luego la fuente apaciguó el ánimo diplomáticamente, señalando que “también es cierto que es un mapa artístico”. “O sea que protestar formalmente tiene pocas chances”, completó.

Finalmente, en un discurso que tuvo 9 minutos de duración, el presidente Alberto Fernández dijo que América Latina es una región de paz y volvió a reclamar la soberanía sobre el archipiélago. Al respecto, expresó: “Argentina es un país pacífico, seguimos reclamando los derechos que nos caben sobre las lslas Malvinas”, y en ese momento giró hacia su izquierda y apuntó con su dedo índice al logo que se encontraba a sus espaldas e improvisó algo que no tenía escrito en su discurso: “islas que en este logo están ausentes”.

Ante la pregunta a la comitiva acerca de si la idea había sido propia del primer mandatario o se la había sugerido alguien, la respuesta atribuyó la autoría al canciller Santiago Cafiero: “se lo dijo Santiago (Cafiero)”, contestaron. De la redacción del discurso que leyó el Presidente participaron también el Secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y el embajador en los Estados Unidos, Jorge Argüello.

Este fue sin lugar a dudas uno de los puntos más altos de las palabras del Presidente. Las especulaciones estaban a la orden del día, pero finalmente manifestó una postura tal como la anticipada en varios actos previos en Buenos Aires, y especialmente el del 26 de mayo en el Palacio San Martín en la III Reunión de Ministros de Educación de América Latina.

Según Presidencia, sorprendió a Joe Biden la invitación a la reunión de la CELAC que se realizará en diciembre próximo en Buenos Aires. “Estoy aquí tratando de construir puentes y derribar muros”, le dijo en primera persona a Biden. Después del acto, el presidente norteamericano saludó la iniciativa y le respondió a Fernández: “espero ansioso la respuesta” en el Salón Plenario del centro de Convenciones.

También asumió el Jefe de Estado argentino el reclamo por la finalización del bloqueo contra Cuba, iniciado hace 60 años, y el que se aplica contra Venezuela.

Asimismo, indicó que “la OEA debe ser reestructurada, removiendo de inmediato a quienes conducen”. Fue una exigencia para que el uruguayo Luis Almagro, de activa participación en el golpe contra el expresidente Evo Morales en Bolivia y responsable también, según varios mandatarios, de los 36 asesinatos que acontecieron en las oscuras jornadas que culminaron con el ascenso de la dictadora Jeanine Añez.

También le reprochó la política llevada adelante por Donald Trump, quien decidió romper con una regla no escrita y le entregó la dirección del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a su país, reclamándola nuevamente para América Latina. El mismo Trump, además, le concedió un crédito “insostenible” a la República Argentina y “fue decisivo para facilitar el endeudamiento insostenible”.

No faltó la posición frente a la guerra en Ucrania y los efectos que tiene sobre el resto del planeta. “Es urgente construir escenarios de negociación”, profirió Fernández y coincidió con el mandatario norteamericano, quien había descartado la teoría del derrame, indicando que “no hay teoría del derrame de riqueza que haya funcionado”.

“Hubiésemos querido otra Cumbre de las Américas”, aseveró Fernández. Lo había planteado como necesario desde Buenos Aires y decidió concurrir finalmente para llevar la voz de los pueblos y presidentes ausentes. En ese momento criticó a Biden por haberse arrogado la posibilidad de decidir quiénes asistían o no a la cita.

No faltó tampoco la cita a la renta inesperada, cuyo proyecto de Ley ingresó el miércoles a la Cámara de Diputados. “Debemos plantear la necesidad de políticas impositivas progresivas, aun cuando las élites domésticas nos presenten como un peligro para la calidad democrática”, dijo el Presidente en un mensaje directo a los empresarios que el martes, reunidos en Sheraton, lo rechazaron de cuajo a través del tituar de la AEA, Jaime Campos, y luego la oposición de Juntos por el Cambio. Los miembros del Bloque Federal y los libertarios hicieron lo propio, aún antes de conocer su redacción y dejando en claro qué intereses representan.

En síntesis, Alberto dio discurso potente y sin evitar ningún tópico, mientras era observado desde la izquierda por Biden y la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris.

Uno de los funcionarios más importantes de la delegación caracterizó el saldo de la presencia argentina en la Cumbre con un sticker de WhatsApp donde resplandece una panza que tiene impresos los tatuajes de Evita, la CGT, Teresa de Calcuta y la Virgen de Luján y su club de fútbol. Todo ello, acompañado con los 2 dedos en V.

Hasta el momento, la cosecha incluye también la promesa de inversiones como las de General Motors, nuevas relaciones estratégicas como la que se llevará adelante con Chile por la construcción de un nuevo gasoducto, según pudo saber este medio, y la respuesta positiva a concurrir a la Reina del Plata por parte del presidente norteamericano. Resta un día aún, con encuentros y reuniones que podrán aportar más novedades.

Hacer Comentario