El expresidente de Colombia y uno de los fundadores del Grupo de Puebla, Ernesto Samper, habló de los efectos de la pandemia en su país y en América Latina, así como del viaje de Mauricio Macri a Paraguay con el fin de desarrollar el alineamiento regional con Estados Unidos. 

También se refirió a la necesidad de volver a construir la integración latinoamericana desde una lógica progresista y aprovechó la ocasión para criticar la gestión de los acuerdos de paz que lleva adelante el presidente colombiano, Iván Duque.

 

Los acuerdos de paz 

Según Ernesto Samper, «en este momento tenemos que reconocer que el vaso está más vacío que lleno, el Gobierno ha incumplido los acuerdos de paz en materias fundamentales», por ejemplo, el tema de la titulación de tierras, de donde comenzó el conflicto armado en Colombia.

Además, «los programas de reparación de más de siete millones de víctimas están paralizados por razones financieras», sostuvo, amén de manifestar como «muy preocupante» el asesinato de líderes sociales.

«En los últimos cuatro años, prácticamente han matado un líder social por día; estamos llegando a la cifra de 800/900 líderes sociales asesinados», aseveró.

También declaró que «de las personas que se movilizaron han sido alrededor de 250 asesinadas», y remarcó que «los programas que fueron pactados de sustitución social de cultivos, que hubieran permitido a los campesinos cocaleros, salir de la coca, se han incumplido en un 60%».

Por otra parte, dijo que «el Gobierno ha tenido un manejo caótico sobre la posibilidad de reactivar las relaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que tiene en este momento 4.000 combatientes esperando que el Gobierno se siente con ellos».

De esa manera, Ernesto Samper llegó a la conclusión de que «el gobierno de (Iván) Duque no solamente no tiene una política de paz, su política de paz es que no haya paz, y en eso están secundados por el expresidente (Álvaro)  Uribe que es el mentor ideológico de la paz, de la paz como la  la derecha que es volver a la lucha antiterrorista».

 

El coronavirus en Colombia

Con respecto a la evolución de la pandemia causada por el coronavirus en su país, contó que, en sintonía con otros países latinoamericanos, no se están haciendo pruebas suficientes que permitan un «control selectivo de la pandemia». 

Así, señaló que el manejo de la pandemia es bastante difícil por la falta de pruebas y el número de camas para responder a los casos terminales.

«En este momento, Colombia es alrededor del octavo país en cuanto a contagios, lo cual es relativamente favorable, y es el sexto país en cuanto a fallecidos dentro de la región, lo cual no deja de ser preocupante», dijo.

«Pero repito, estamos dentro de los mismos patrones que están  otros países, no tan desaforado como podría ser el caso el caso de (Jair) Bolsonaro (en Brasil) o el caso de Ecuador, o el caso de Estados Unidos, que ya son casos realmente atípicos«, prosiguió Ernesto Samper.

Sí enfatizó que, en su país, se está haciendo un enorme esfuerzo «para que las camas que están instaladas en las UCI (unidad de cuidados intensivos, ndr.) respondan adecuadamente».

Al ser interrogado, asimismo, por las falencias que se hicieron visibles en Colombia desde que se desencadenó la pandemia, estimó que fueron las mismas que en el resto de América Latina.

«Esta pandemia, que es la primera crisis global seria que nos llega, nos tomó a todos por sorpresa. Nosotros estábamos preparados para tipo diferentes de amenazas, la amenaza nuclear, la amenaza terrorista, el calentamiento global», pero no para una crisis sanitaria, aseguró el dirigente.

Y eso por la carencia de un sistema sanitario adecuado tras un proceso de privatización de la salud que, dijo, «costó caro» y del cual Colombia no fue la excepción, amén de que implicó un abandono de los programas de prevención, de salud y de investigación en salud.

 

El primer aniversario del Grupo de Puebla

Para Ernesto Samper, es claro que los análisis que ha hecho el Grupo de Puebla «ha llegado a una conclusión dramática y es que «nunca habíamos estado tan desintegrados en América Latina como estamos hoy y nunca había sido tan importante la integración como está haciendo hoy».

En ese sentido, el dirigente latinoamericano se lamentó de la imposibilidad de una reunión de ministros de Salud, que no se pudo hacer «por las diferencias ideológicas en la región».

Tampoco se pudo coordinar la decisión de equipos, o el análisis de salida del virus a través de vacunas.

 

El viaje de Mauricio Macri a Paraguay y el Prosur en la lógica del «Pronorte»

Al respecto, señaló que «el gran pecado de los gobiernos conservadores, que forman parte de lo que se llama la restauración de la derecha en América Latina recientemente es que, además del virus de la pandemia, tienen el virus ideológico, el virus de la ideologización».

Y sobre lo específico del viaje de Macri en un jet privado hacia ese Paraguay para mantener un encuentro con Horacio Cartes, presidente de Paraguay entre 2013 y 2018, forma parte de la estrategia que ya tenían en la conformación del bloque Prosur, que tenía el objetivo de detrás atrás la Unasur formada en la época de auge de los gobiernos progresistas en la región.

«Prosur es más Pronorte que Prosur, porque es un grupo conformado precisamente para establecer las líneas directas con la política norteamericana, que nunca había sido tan agresiva con América Latina como ha sido la del señor (Donald) Trump, en materia de aranceles, en materia de cambio climático», declaró.

Además, ante la posibilidad de que Estados Unidos ponga al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ernesto Samper lo consideró que como «bofetada para la región». 

«Después de 65 años, durante los cuales el banco fue presidido por figuras muy destacadas, ahora estamos eligiendo a un funcionario de tercer nivel de la Casa Blanca. Esto es absolutamente inédito», completó Ernesto Samper. 

 

Fuente: Salvemos Kamchatka – FM La Patriada.

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