En una entrevista con Salvemos Kamchatka, el ex canciller brasilero se mostró preocupado por la expansión del coronavirus en Brasil durante los últimos días y analizó el contexto político desatado a raíz de la pandemia.

Según Amorim, sobre el manejo de la pandemia en Brasil, hay visiones distintas entre el presidente y los gobernadores, porque la mayor parte de ellos están de acuerdo con aplicar políticas rigurosas, al igual que el ministro de Salud.

«No se sabe quién manda en el país en realidad, ése es el gran problema», apuntó.

Además, reconoció que si bien «los militares han asumido una posición más cercana de la posición del Ministerio de Salud», de alguna manera su presencia «también es dependiente  de Bolsonaro, que fue la persona que obtuvo los votos y que tiene una legitimidad electoral»

En cuanto a la situación política,  aseguró que «no se trata de un conflicto de derecha vs izquierda».

Y también, sobre la popularidad de Bolsonaro en medio de la crisis sanitaria, expresó: «Cerca del 30% o 25% de la población, que son del núcleo duro, sigue apoyándole y muchos que no son del núcleo duro tampoco les gusta la idea de una renuncia».

«En Brasil no se sabe quién gobierna, quién decide», agregó.

Por último, explicó que en medio de la crisis sanitaria «hay intereses económicos, hay un interés político que tiene que ver con la reelección en el futuro y hay una falta de racionalidad que está presente en la política brasileña hoy».

Fuente: Salvemos Kamchatka – FM La Patriada. 

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