El exjuez español y prestigioso referente en materia de derechos humanos también manifestó “mucha alegría” por la liberación del expresidente brasileño, Lula Da Silva, y se mostró seguro que de los procesos en su contra van a caer “porque no hay ninguna prueba que acredite su responsabilidad”

Garzón fue entrevistado por Salvemos Kamchatka y habló sobre el golpe de Estado que se produjo, el domingo, en Bolivia, y también dio su parecer sobre la situación del expresidente brasileño, Lula Da Silva, el viernes pasado.

Acerca de la situación en Bolivia, dijo: «Hemos tomado la decisión, 15 juristas de distintos países, de solicitar, previa autorización de las personas interesadas, que en ese caso fueron el ministro de Justicia, los ministros de Minería y de Defensa, refugiados en la Embajada de México en Bolivia, así como otros funcionarios, de reclamar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la adopción de medidas cautelares».

Se trata, según precisó, de «garantizar la seguridad personal de cada uno de ellos», la obtención del salvoconducto para salir hacia México, dar garantías de debido proceso ante las detenciones arbitrarias que se produjeron en los últimos días y también garantizar el derecho de sufragio masivo ante una eventual repetición electoral.

Además, Garzón dijo que si Evo Morales decidiera presentarse en las próximas elecciones, «tendría que tener ese derecho».

En ese sentido, el exjuez recordó que el derrocado presidente hizo pública su intención de regresar a Bolivia.

«Si así lo decidiera el partido MAS o él mismo (Evo Morales), tendría que tener ese derecho. Él ha sido arrancado de la presidencia legítima. Cualquier medida posterior, como ha sido la designación de la presidenta interina (Jeanine Áñez) no es, desde mi punto de vista, un cargo que se ajuste a la legalidad constitucional».

«Ha habido un golpe de Estado y, por tanto, se ha interferido en la normalidad constitucional, incluso cuando Evo Morales ya había aceptado la repetición de las elecciones», prosiguió Garzón.

El exjuez también se sumó al planteo del expresidente colombiano, Ernesto Samper, de definir el derrocamiento del presidente boliviano como un «golpe de Estado clásico». 

«No hay ninguna duda», aseveró.

La libertad de Lula y el Grupo de Puebla

Garzón también fue consultado sobre el rol que puede jugar el Grupo de Puebla, integrado por expresidentes y líderes latinoamericanos, en este momento peculiar de la región, donde ha avanzado la derecha, especialmente en un país como Brasil.

«Para mí es fundamental (el Grupo de Puebla). Vivimos en un momento en el que la referencia del Grupo de Puebla está haciendo una llamada de atención importantísima por la lucha de los valores tradicionales de la democracia» y para que el derecho deje de ser un instrumento de utilización política.

Además, el exjuez español manifestó «mucha alegría» por la liberación del expresidente brasileño, Lula Da Silva, y insistió con la necesidad de que derecho no debe ser usado como «arma política» para cambiar regímenes o para impedir que candidatos concurran a las elecciones.

«Estoy convencido que, finalmente, los procesos que hay contra Lula van a caer porque no hay ninguna prueba que acredite su responsabilidad», completó.

 

Fuente. FM La Patriada

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